Semana tras semana, los pastores luchan con las demandas del ministerio, que consumen sus energías físicas y espirituales necesarias para la preparación y predicación de sermones. Como resultado, muchos pastores sienten que su predicación se ha agotado. Para algunos, la única solución es trasladarse a otra iglesia que no haya escuchado todavía los mismos mensajes.
El pastor Bruce Mawhinney ha pasado por todas esas experiencias. En este libro nos enseña, de una manera amena y divertida, los principios que ayudarán al pastor a presentar a su congregación un mensaje más refrescante y eficaz.
Transferencia de Espíritus
El Tercer Éxodo
Secretos del Hombre mas Rico del Mundo
Maná para cada Día
En Armonia con Dios
David Yonggi Cho Ceo
El Carácter del Obrero de Dios 

