Dios nos creó para reflejar su imagen en la forma en que nos amamos unos a otros (Génesis 1:26-27). Pero el pecado y las heridas emocionales, sexuales y relacionales han opacado esa imagen e impedido que la reflejemos con plenitud.
El Señor nos ofrece un nuevo comienzo: una página en blanco donde El puede reescribir su historia en nuestra vida por medio de su amor y su gracia, para que descubramos nuestra verdadera identidad en Él
En Nuevos Comienzos exploraremos el pecado relacional y sexual, la necesidad de sanar las heridas del corazón y el desafío de aprender a amar más allá de nuestro quebranto, para aşi abrazar el propósito que Dios tiene para cada uno de nosotros.
Diariamente en Cristo 

