Día tras día escuché sus presentaciones. Las semanas se transformaron en meses, y la niebla que rodeaba a las Escrituras comenzaba a despejarse. Los pasajes complejos no parecían tan intimidantes. Progresivamente me sentía más cómodo con la Palabra de Dios… la Biblia llegó a ser accesible, gracias al curso que estaba destinado a transformar mi vida. El doctor Hendricks nos convenció que la Biblia podía ser comprendida. Él nos dio a sus estudiantes las técnicas que, con el perfeccionamiento de la práctica, nos abrían la Biblia.
Charles Swindoll
El Tercer Éxodo
Transferencia de Espíritus
Vivir en la abundancia de Dios
La Vida del Cristiano Centrada en Cristo
Restaura tus Relaciones Rotas 

