Hay libros que describen la superficie de los hechos y otros que se animan a bajar un escalón más abajo, donde no hay estadísticas ni consignas, pero sí fuerzas que empujan la historia en silencio. La batalla invisible pertenece a esta segunda estirpe.
Desde esa perspectiva, la derecha conservadora no aparece aquí como una simple posición partidaria, sino como una respuesta cultural y moral frente a un avance que pretende redefinir al ser humano, vaciar de sentido la libertad y expulsar a Dios del centro de la vida social.
Estas páginas no buscan convencer con gritos ni seducir con eslóganes. Buscan despertar. Recordar que toda batalla visible nace antes en un plano invisible, y que ignorarlo tiene siempre un costo. El lector encontrará aquí una invitación clara: mirar más allá de lo evidente, comprender el trasfondo espiritual de la batalla cultural y asumir, con lucidez y responsabilidad, que la neutralidad también es una forma de elección.
Porque lo invisible no es irreal. Al contrario: es lo que termina decidiendo el rumbo de las naciones.


