¿Confrontar sin Ofender? ¿Es posible tal cosa?
Los conflictos y los malos entendidos son inevitables y pueden producir una brecha permanente en las relaciones. Por otro lado, resolver un problema suele exigir confrontación, y muchos de nosotros evitamos el conflicto a toda costa. Y si nos enfrentamos a él, a menudo lo hacemos de forma torpe e ineficaz. Deborah Smith Pegues muestra claramente cómo la confrontación, cuando se lleva a cabo bien, puede ser una herramienta poderosa a la hora de arreglar las relaciones deterioradas y para el crecimiento personal.
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La Vida del Cristiano Centrada en Cristo 

