El trabajo no es solo una vocación de los seres humanos, también es de Dios. “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”. Dios trabajó para crearnos y nos creó para trabajar. “Entonces el Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el huerto del Edén, para que lo cultivara y lo cuidara” (Gn 2:15). Dios también creó el trabajo como algo bueno, aunque sea difícil verlo así en un mundo caído. Dios nos llama a trabajar para conseguir nuestro sustento y para servir a otros (Ef 4:28).
Sin embargo, muchas personas enfrentan dificultad, aburrimiento o explotación en el trabajo. Tenemos malos jefes, relaciones hostiles y ambientes de trabajo poco amigables. Nuestro trabajo parece inútil, no es apreciado, es deficiente y frustrante. ¿Cómo puede ser esto si Dios creó el trabajo como algo bueno, y qué podemos hacer al respecto?
Autor: N/A
Año: 2024
Tapa: Rustica
Editorial: Proyecto Nehemias
Dimensiones: 23 × 15 × 1 cm
Peso: 0.315kg
ISBN: 9798887950334
Cantidad de Páginas: 206
Productos relacionados
Crecimiento Personal
Crecimiento Personal
Formación Espiritual
Devocional
Formación Espiritual
Discipulado
Formación Espiritual
