Teresa de Lisieux (1873–1897), conocida también como Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz, fue una religiosa carmelita francesa, mística y escritora cristiana reconocida por desarrollar la llamada “pequeña vía”, una espiritualidad basada en la confianza absoluta en el amor y la misericordia de Dios mediante actos sencillos realizados con amor.